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martes, 12 de abril de 2016


                                Errores en la pérdida de peso

“Si sudo más pierdo más peso”: el sudor es el mecanismo de refrigeración del organismo cuando este aumenta su temperatura por la actividad física y si es verdad que perdemos líquido y en consecuencia peso, pero este se recuperara cuando nos rehidratemos.
Así que evita usar métodos como ir a correr a las horas de más calor para sudar más o ir forrado en una faja compresora para sudar más en la zona abdominal, ya que puede tener consecuencia negativas para tu salud como golpes de calor, deshidratación, hiponatremia, calambres, mareos...No juegues con tu salud y realiza ejercicio de manera inteligente.

“Si dejo de comer perderé peso más rápido”: si dejas de realizar comidas o pasar largos periodos de tiempo sin comer lo único que conseguirás será ralentizar tu metabolismo, es decir, tu cuerpo entrara en un “estado de ahorro de energía” por lo que tendremos el efecto adverso, perderemos peso más lentamente o es más no lo perderemos. Lo ideal es seguir realizando entren 4 o 5 comidas con un dieta hipocalórica y un buen reparto de macronutrientes.


Dietas “milagro”, de choque, depurativas y otras historias: Existen tanto en revistas como en Internet cientos de dietas de choque y/o depurativas tipo “dieta de la piña”, “dieta de la alcachofa”...Estas dietas son engañosas y peligrosas, lo primero porque obviamente no son dietas equilibradas en nutrientes ya que se restringen a unos pocos alimentos y lo segundo que el peso perdido va a ser por perdida de líquidos y glucógeno muscular que se recuperará a volver a nuestra alimentación normal. Así que no te dejes engañar con dietas milagrosas, porque los milagros no existen. ¡Dieta sana y ejercicio es el único milagro que yo conozco!

viernes, 8 de agosto de 2014

El sobrepeso y la obesidad

         El sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud.

         El índice de masa corporal (IMC) es un indicador simple de la relación entre el peso y la talla que se utiliza frecuentemente para identificar el sobrepeso y la obesidad en los adultos. Se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros (kg/m2).

            La definición de la OMS es la siguiente:
    - Un IMC igual o superior a 25 determina sobrepeso.
    - Un IMC igual o superior a 30 determina obesidad.

        El IMC proporciona la medida más útil del sobrepeso y la obesidad en la población, puesto que es la misma para ambos sexos y para los adultos de todas las edades. Sin embargo, hay que considerarla a título indicativo porque es posible que no se corresponda con el mismo nivel de grosor en diferentes personas.

       Debemos cuidar nuestra salud, intentando mantener una dieta equilibrada y hacer ejercicio a diario.

      A continuación os presentamos algunos consejillos útiles para que los tengáis en cuenta.


miércoles, 6 de agosto de 2014

Los beneficios de tomar agua

El 75% de nuestro cuerpo al nacer es agua. Nuestro cuerpo se encuentra compuesto principalmente por agua, por lo que, si queremos que nuestro organismo funcione de forma adecuada, debemos proporcionarle una correcta hidratación. Durante el día perdemos agua por medio de la orina, sudor, respiración,... por eso es fundamental compensar estas pérdidas bebiendo de forma continuada.

La cantidad de agua que consumimos al día juega un papel muy importante en nuestra salud y nos brinda grandes beneficios.


martes, 24 de junio de 2014

Consejos de alimentacion y salud.

http://www.ocu.org/alimentacion/seguridad-alimentaria/noticias/lavar-pollo

Lavar el pollo aumenta el riesgo de intoxicación

   Unas superbacterias resistentes a los antibióticos se esconden en el pollo y esperan su oportunidad para infectarte. Crees que lavando la carne te proteges, pero estás aumentando la probabilidad de que las bacterias se extiendan por tu cocina. Y lo mismo vale para los huevos. 
 Las gotas de agua salpican y aterrizan en la encimera, la tabla de cortar, las manos, la ropa, el paño de secar...
Es así como las bacterias se difunden. Es por esto que lavar el pollo aumenta el riesgo de contaminación cruzada.

Las 2 claves anti-bacterias

Para evitar sustos, hay que controlar lo que te vas a comer y lo que está a su alrededor.
  • El pollo: siempre hay que cocinarlo bien, procurando que no quede ni una sola parte cruda o semicruda.
  • El entorno: para combatir la contaminación cruzada es importante no utilizar la misma tabla de cortar (o los mismos cuchillos) para alimentos crudos y cocinados. Si usas un cuchillo o una tabla para el pollo crudo, lávalos a fondo antes de volverlos a usar para cortar el pollo ya cocinado.
Una intoxicación no es ninguna broma y el año pasado demostramos  (OCU: http://www.ocu.org/alimentacion/alimentos/articulo/superbacterias-en-el-pollo)  que en el pollo se encuentran con frecuencia"superbacterias" que resisten a los antibióticos.

Tampoco laves los huevos

Aunque vengan con restos de heces o paja, es mejor no poner los huevos bajo el grifo. Nunca: ni antes de guardarlos en el frigo ni cuando los vayamos a usar.
Los huevos cuentan con una capa de cutícula fina que los hace impermeables. Con el agua podemos eliminar esta protección y hacer que los gérmenes se cuelen a través de su porosa cáscara.
  • Una bacteria sobre la cáscara del huevo no entraña ningún peligro, pero si esos gérmenes consiguen entran dentro del huevo, se reproducirán y serán toda una amenaza.
Por esta misma razón, ten cuidado para que la cáscara no manche el interior del huevo cuando los rompas (y no uses la cáscara para separar las claras de la yema).

Enlace: OCU  http://www.ocu.org/alimentacion/seguridad-alimentaria/noticias/lavar-pollo